

Tenía tanto sin escribir aquí, a pesar de que necesito vaciar mi mente de tantas cosas que han pasado, tantos detalles que son imposibles pasar por alto.
-No sé cómo
me siento, mejor dicho: no sé si me quedan sentimientos disponibles para este momento de mi vida por el que estoy pasando.
No me quejo para nada de mi Verano 2010♥, todo lo contrario me alegro de todo lo que me pasó y no me arrepiento de absolutamente nada, y a lo mejor el lado, no neg
ativo, sino el que me ha venido lastimando estos últimos días no depende de mí lamentablemente, así que, por primera vez no puedo hacer nada al respecto.
La gente habla de "la primera vez" como algo tremendamente idealizado, y ¡Vaya! ¿Quién no quisiera que esa primera vez fuera un fragmento de un cuento de hadas, con un príncipe que lo tenga todo planeado a la perfección donde
no haya cabida para ningún error?

-Yo, tuve algo
muy parecido, descartando la parte en que todo está perfectamente planeado, y en que no era príncipe, sino una bestia disfrazada en ese momento como el más bello de los príncipes que jamás hubiera existido.
Tuve un príncipe que me llevó de la mano, y aunque pretendía hacerse
el inexperto, me guió con tanta suavidad por un camino completamente desconocido para mí, uno que yo nunca ha
bía explorado, uno del que tantas veces se habla...
Pedro, el nombre de ese príncipe que me guió por mi primera travesía por el mundo del deseo, de la pasión y locura desenfrenada que se puede vivir en una noche, y que, con esa dosis de adrenalina que me inyectó pude tocar las estrellas a momentos, que con esos capítulos ininterrumpidos de besos y lengüetazos regulabas mi elevada temperatura. Esas mordidas tuyas que parece que me vas a arrancar la
piel a pedazos me erizan la piel de cada rincón de mi cuerpo, porque aunque sean extremas debo reconocer
que tengo mi lado masoquista, el cual descubrí que tenía gracias a ti.
¿¡Cómo olvidarlo!? Fue un 25 de julio de 2010. Eran las 8:30 de la noche cuando me recogiste afuera de mi casa. Tú con tu playera negra cubriendo ese cuerpo de Adonis y una cachucha Ed Hardy sobre tu cabeza fue lo mejor que pude ver en mucho tiempo... Me besaste los labios con una ternura indescriptible y ese toque final con un mordisco nadie lo logra como tú.
No necesitamos nada además de 2 cuerpos para pasarla bien, no alcohol, no nada...sólo tú y yo.
Ciertamente no me esperaba lo que pasó esa noche, sospechaba, mas, yo seguía creyendo que sería una noche más de besos apasionados y jueguitos rudos....pero sólo eso, besos y jueguitos.
Nos dirigimos a un lugar a las afueras de la ciudad, donde nuestra única compañía eran los árboles y la luna.
La plática sobraba y la sangre me hervía en ese momento. Tu piel y tu lengua ardían, mis manos entrelazadas
en tu cabello, nada estaba a temperatura ambiente, todo quemaba, tu piel, tus besos, tu respiración me quemaba la piel.
La pregunta del millón: ¿Quieres pasar conmigo esta noche?
-El nervio se apoderó de mi pero de ninguna manera lo iba a demostrar, y de mi boca salió trastabillando un "Sí"...Y para príncipes sin precauciones como él, hay mujeres como yo que valemos por dos y siempre estamos precavidas. Tal vez nunca debí sacar ese condón, debo aprender a ver las señales que se me presentan ¡Pero qué menuda boba! aunque, igual no me arrepiento de nada (:
No sabía que, literalmente, al plegar los asientos traseros de su camioneta quedara una maravillosa cama enorme, y sola para nosotros dos.
Nada en este mundo es perfecto. Se nos escaparon por allí unos cuantos errores, y yo dejé entrever mi falta de experiencia, mas no lo notaste, eso sí que estuvo bien.
...Si alguna vez llegué a pensar que tu cuerpo estaba hecho una delicia, no me equivoqué, bueno sí, me quedé muy corta. Tienes un cuerpo envidiable, un manjar de dioses, un manjar que se vino a mi boca de a poco. Ese abdomen marcado por cada uno de los músculos que lo forman, tus oblicuos tan excitantes, tu espalda ancha adornada con tantos músculos y tus brazos tan fuertes que me elevaron al
cielo, que me protegieron y que, me tomaron sin dudar un segundo.
La gente suele decir, y muy atinadamente, que duele mucho la primera vez...yo dudaba, no creía que tanto dolor fuera posible, y, mucho menos creía que la gente disfrutara ese dolor. Ahora lo creo. Y todo aquello que estaba borroso en mi imaginación tomó forma con él. Tu cuerpo balanceándose sobre el mío es algo que ni el mejor escritor y/o poeta de la historia podría describir.

Las gotas de sudor en tu frente, en tus brazos, descendiendo sobre tu
pecho es lo más excitante, hacían que hasta mis últimas terminaciones nerviosas jamás exploradas reaccionaran ante esa imagen. Tus labios con una sed insacentir tus manos acariciando mi espalda y tus uñas arañando mi espalda baja...
Me parto de risa al recordar cuando intentamos un nuevo acomodo jájajajaja adoptar de otra forma nuestros cuerpos jájajajajaja ¡¡nos vimos tan tontos en ese momento!! no sabíamos qué hacer...pero lo mejor fue cuando nos miramos a los ojos los dos y nos partimos de risa porque eramos un par de inexpertos tratando de experimentar lo de una vida en tan solo una noche...
Descubrí que los cristales empañados no sólo pertenecen a las películas, bueno sí, a mí propia película. Esque no sé, no encuentro palabras que me permitan describir qué se siente tener tus manos recorriendo mi cuerpo, tú mordiendo mi boca, mi garganta mi cuello...tú dándome tu aliento y tu cuerpo... ¡Dios me ampare! es de lo más excitante recordar cada imagen de esa noche del domingo 25 de julio de 2010...
Terminamos juntos, fue la mejor experiencia que he tenido jamás y no pude haber tenido mejor acompañante que tú en esto...
Mis ropas ya no eran necesarias, mi temperatura estaba tan elevada que era imposible tener prenda alguna encima....pero tenía que usarlas, hubiera sido algo propio de alguien con problemas mentales salir a la calle desnuda.
Salimos a tomar aire fresco y tú te recargaste en mi pecho, dándome la espalda, dejando mis brazos libres para abrazar tu pecho...Besar tu cuello, sentir tu piel de nuevo fue algo maravilloso. El ver tu figura volverse hacia la mía y llenarme de besos es algo que no se compara con nada humanamente posible.
El viaje de regreso fue relajante, la dosis de adrenalina bajaba pero la de besos aumentaba....ese último beso de la noche nunca lo olvidaré, un beso con sabor a "vuelve pronto, repitamos esto"....
Una vez escuché a alguien decir:
Irnos juntos es bonito....venirnos juntos es divino.
Gracias Pedro (:
No hay comentarios:
Publicar un comentario